El capítulo de San Antonio
Se suponía ese ansiado y ansioso viernes (calificación de la jornada) que el ex presidente más polémico que jamás haya conocido este país (opinión) llegaría a las nueve de la mañana, en un vuelo privado que lo dejaría en el aeropuerto de San Antonio del Táchira (información). Efectivamente, a ese terminal aéreo arribó, pero no a la hora prevista, y fue allí cuando empezó el calvario de quienes se proponían cubrir para los medios el suceso (interpretación que se justificará con la narración que vendrá a continuación).
El rubiense, quiérase o no, tiene un poder de convocatoria que difícilmente puede ser comparado con el que pueda poseer cualquier otro político venezolano (interpretación justificada con lo que viene a continuación). Empezando por el que ejerce sobre los medios de comunicación, cuyos periodistas se encontraban apostados en el mencionado aeropuerto desde muy temprano en la mañana. Y siguiendo con el que se percibe en la gente, debido a las decenas y decenas de personas que acudieron al aeropuerto para verlo llegar. Pues bien, el ex presidente llegó alrededor de las 11 de la mañana, y una vez superado el tumulto acumulado en la escalera de la avioneta que lo trajo, pasó directamente a las afueras del aeropuerto, dejando con los crespos hechos a los periodistas que lo esperaban para la rueda de prensa. Los pobres, tan hambrientos de comida y de noticias, tendrían que esperar un rato más.
Con el recién liberado ex mandatario que cometió esa “maldita malversación” –según lo había dictaminado la Corte Suprema de Justicia unos meses atrás—(mención de antecedentes) estaban algunas personalidades bastante conocidas, como por ejemplo, un ex-gobernador del Táchira, un antiguo ministro del Ambiente y un respetado dirigente político merideño (información). Todos estos fieles seguidores del destituido Presidente tuvieron que pagar el precio de esa lealtad, al atenerse a las medidas que decidió adoptar el cogollo del partido al que pertenecían. Acuérdense muchachos, “guerra avisada no mata a soldado y si lo mata es por descuidado” (en esta parte, el cronista cuenta con el saber previo del lector, pues hace referencia a las expulsiones decididas por la dirigencia de Acción Democrática contra aquéllos que fueron leales a Carlos Andrés Pérez).
Una vez vivido su momento de gloria con la gente que fue a recibirlo, el hombre que sí camina tuvo la amabilidad (ironía) de conversar con los reporteros, y la esperada rueda de prensa se realizó. Es bueno destacar que quienes no conocían el fronterizo terminal aéreo esperaban un cómodo salón VIP que les proporcionara todas las facilidades para la sesión de preguntas y respuestas. Lástima, se decepcionaron al comprobar que la dichosa sesión estaba pautada en la estrecha cafetería aeroportuaria. Al menos el muchacho que hace café y los sandwichitos tuvo la oportunidad de ver de cerca de su paisano ex-presidente (ironía).
La aburrida reunión (opinión) con el antiguo Jefe de Estado estuvo amenizada por la banda de mesoneros (ironía) que dejaba caer cada 43,8 segundos una sarta de botellitas de agua mineral (hipérbole); lo cual no importaba mucho, puesto que el ex-presidente no le prestaba mucha atención y seguía hablando sin parar –que dicho sea de paso, es algo que hace con un esfuerzo sobrehumano (ironía). De todas maneras, los mesoneros se merecen un reconocimiento por los servicios prestados.
Otro detalle importante fue la irritación que estaban causando los camarógrafos a los asistentes en general. Expresiones como “dame un ladito, pana” o “siéntate vale que me tapas la cámara” eran contestadas con frecuencia con un “no me quito chico, no me da la gana”. Y para colmo de males, la maraña de cables de cámaras y micrófonos le iba provocando un ataque de histeria a más de uno. Al finalizar, el polémico dirigente político se fue con toda su comitiva a su localidad natal.
Lo que vendría a ocurrir luego, en Rubio, merece un capítulo aparte.
(Esta crónica se escribió en 1996, en un diario venezolano, a propósito de la primera visita al Táchira de Carlos Andrés Pérez, luego de que terminara de cumplir su sentencia de prisión domiciliaria por malversación de fondos durante su segunda gestión presidencial).
Blog del curso Géneros Periodísticos del ciclo de estudios 2010-II de la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Federico Villarreal.
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jueves, 23 de septiembre de 2010
viernes, 17 de septiembre de 2010
Un poco de historia
Como se ha dicho anteriormente, el periodismo de explicación surgió como una estrategia de la prensa escrita para competir con los medios audiovisuales y afrontar un gran reto, pues si la radio dice anticipándose a los demás y la televisión muestra, el diario debe explicar.
“Si lo que ofrecemos en las noticias principales es apenas un poco más de lo que dio la televisión, entonces nuestra competidora ganó porque es más fácil ver la televisión que leer.” (Neale Copple: Un nuevo concepto del periodismo, reportajes interpretativos. México. 1968).
Se puede sellar el origen del género interpretativo en la década de 1920, en la llamada “Edad de Oro del Periodismo”.
En 1923, Henry Lucen y Briton Hadden publican el 3 de marzo el primer número de Time.
(Time = Today Information Means Everything = Hoy en día la información lo es todo).
Lucen llegó a ser una de las figuras más importantes de la historia de los medios de comunicación en el siglo XX. Hadden murió muy joven, en 1929.
Características de Time
¿Por qué el éxito de Time?
En 1920 comienza a tomar auge la radio y comienza una competencia noticiosa con los diarios y la radio, que llevó a que el ciudadano comienza a ser expuesto a una saturación noticiosa.
Dada la cantidad de información, el hombre y la mujer mediamente ocupado podía mantenerse regularmente informado de lo que acontecía a su alrededor.
Descubrimiento de Time
Lucen y Hadden, dos jóvenes graduados de Yale, consideran, sin embargo que el público está “pobremente informado”. Lanzan Time (el nombre primigenio era “Facts” = “Hechos”) y argumentan que lo interesante no sería la cantidad de material que entregarían, sino “cuánto de ese material llegaría a la mente de los lectores”. Consideran, en consecuencia, que estar informado es algo distinto al simple hecho de estar diariamente sometido a la indiscriminada avalancha noticiosa.
La Fórmula Time
Primero: Organiza la edición en secciones. Hasta ese momento las revistas tenían mezclada toda la información.
Segundo: Utilizan la Interpretación, que es diferente al tradicional tratamiento de la pirámide invertida que daban los diarios a la información.
Time revolucionó el periodismo, comenzó a explicar al lector por qué sucedían los hechos, qué relación tenían con otros y cuáles podían ser sus consecuencias. En suma, le explicaba al lector la noticia que había obtenido de otros medios de comunicación. Para ello debió agregar antecedentes y perspectivas.
¿Hay periodismo interpretativo antes de Time?
En Europa, especialmente en Francia, la distinción entre opinión e información no se planteó tan tajantemente como en EE.UU. o Inglaterra. En este país eran tan tajantes con el tratamiento noticioso, que al considerar a los hechos como sagrados, se restringían y evitaban interpretar lo sucedido.
En Francia, por el contrario, hubo una mezcla deliberada de opinión e información en los textos periodísticos. La consagración de esta tendencia, en la que hay cierto espíritu pedagógico y afán de orientación, es el llamado "periodismo de explicación" o journalisme d'explicacion, vigente en Francia antes de la Primera Guerra Mundial.
Es posible que los fundadores de Time, Luce y Hadden, no tuvieran conciencia del "periodismo de explicación" como tal, pero tenían presente un problema que se iba agravando con el creciente desarrollo del periodismo: la incapacidad "del hombre común y corriente para mantenerse informado".
Ambos generaron una nueva forma de hacer periodismo, y propiciaron que hombres y mujeres entendieran lo que realmente sucedía a su alrededor.
“Su genio creó una nueva forma de periodismo”, dice en el epitafio de Briton Hadden.
“Si lo que ofrecemos en las noticias principales es apenas un poco más de lo que dio la televisión, entonces nuestra competidora ganó porque es más fácil ver la televisión que leer.” (Neale Copple: Un nuevo concepto del periodismo, reportajes interpretativos. México. 1968).
Se puede sellar el origen del género interpretativo en la década de 1920, en la llamada “Edad de Oro del Periodismo”.
En 1923, Henry Lucen y Briton Hadden publican el 3 de marzo el primer número de Time. (Time = Today Information Means Everything = Hoy en día la información lo es todo).
Lucen llegó a ser una de las figuras más importantes de la historia de los medios de comunicación en el siglo XX. Hadden murió muy joven, en 1929.
Características de Time
- Es el primer semanario de información general de Estados Unidos.
- Contiene pequeños artículos que resumían temas y asuntos.
-En 1927 vendía más de 175,000 revistas a la semana.
¿Por qué el éxito de Time?
En 1920 comienza a tomar auge la radio y comienza una competencia noticiosa con los diarios y la radio, que llevó a que el ciudadano comienza a ser expuesto a una saturación noticiosa.
Dada la cantidad de información, el hombre y la mujer mediamente ocupado podía mantenerse regularmente informado de lo que acontecía a su alrededor.
Descubrimiento de Time
Lucen y Hadden, dos jóvenes graduados de Yale, consideran, sin embargo que el público está “pobremente informado”. Lanzan Time (el nombre primigenio era “Facts” = “Hechos”) y argumentan que lo interesante no sería la cantidad de material que entregarían, sino “cuánto de ese material llegaría a la mente de los lectores”. Consideran, en consecuencia, que estar informado es algo distinto al simple hecho de estar diariamente sometido a la indiscriminada avalancha noticiosa.
La Fórmula Time
Primero: Organiza la edición en secciones. Hasta ese momento las revistas tenían mezclada toda la información.
Segundo: Utilizan la Interpretación, que es diferente al tradicional tratamiento de la pirámide invertida que daban los diarios a la información.
Time revolucionó el periodismo, comenzó a explicar al lector por qué sucedían los hechos, qué relación tenían con otros y cuáles podían ser sus consecuencias. En suma, le explicaba al lector la noticia que había obtenido de otros medios de comunicación. Para ello debió agregar antecedentes y perspectivas.
¿Hay periodismo interpretativo antes de Time?
En Europa, especialmente en Francia, la distinción entre opinión e información no se planteó tan tajantemente como en EE.UU. o Inglaterra. En este país eran tan tajantes con el tratamiento noticioso, que al considerar a los hechos como sagrados, se restringían y evitaban interpretar lo sucedido.
En Francia, por el contrario, hubo una mezcla deliberada de opinión e información en los textos periodísticos. La consagración de esta tendencia, en la que hay cierto espíritu pedagógico y afán de orientación, es el llamado "periodismo de explicación" o journalisme d'explicacion, vigente en Francia antes de la Primera Guerra Mundial.
Es posible que los fundadores de Time, Luce y Hadden, no tuvieran conciencia del "periodismo de explicación" como tal, pero tenían presente un problema que se iba agravando con el creciente desarrollo del periodismo: la incapacidad "del hombre común y corriente para mantenerse informado".
Ambos generaron una nueva forma de hacer periodismo, y propiciaron que hombres y mujeres entendieran lo que realmente sucedía a su alrededor.
“Su genio creó una nueva forma de periodismo”, dice en el epitafio de Briton Hadden.
¿Cómo surgió la necesidad de explicar, de transmitir significados?
Esta es una lucha de supervivencia de la prensa, que luego de la Primera Guerra Mundial debió encontrar nuevos mecanismos para afrontar la rapidez informativa de la radio, y culminada la Segunda Guerra
como hacer lo propio con la televisión, que se había apoderado del sonido y de la imagen.
Ambos medios se habían apoderado del “quién”, “qué”, “cómo”, “cuándo” y “dónde”.
La prensa descubrió que su papel era responder dos preguntas adicionales: “por qué” y “para qué”, porque ya no bastaba contar lo que sucedió. Ahora era importante transmitir el significado de los hechos, lo que demandaba investigar para presentar los antecedentes de lo acontecido y las consecuencias que se generarían.
como hacer lo propio con la televisión, que se había apoderado del sonido y de la imagen.
Ambos medios se habían apoderado del “quién”, “qué”, “cómo”, “cuándo” y “dónde”.
La prensa descubrió que su papel era responder dos preguntas adicionales: “por qué” y “para qué”, porque ya no bastaba contar lo que sucedió. Ahora era importante transmitir el significado de los hechos, lo que demandaba investigar para presentar los antecedentes de lo acontecido y las consecuencias que se generarían.
PERIODISMO INTERPRETATIVO
En el Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia la palabra interpretar tiene hasta siete acepciones:
1. tr. Explicar o declarar el sentido de algo, y principalmente el de un texto.
2. tr. Traducir de una lengua a otra, sobre todo cuando se hace oralmente.
3. tr. Explicar acciones, dichos o sucesos que pueden ser entendidos de diferentes modos.
4. tr. Concebir, ordenar o expresar de un modo personal la realidad.
5. tr. Representar una obra teatral, cinematográfica, etc.
6. tr. Ejecutar una pieza musical mediante canto o instrumentos.
7. tr. Ejecutar un baile con propósito artístico y siguiendo pautas coreográficas.
Se ajustan al significado que se aplica en el periodismo las que indican que interpretar es explicar o declarar el sentido de algo, y concebir, ordenar o expresar de un modo personal la realidad.
El profesor chileno Juan Jorge Faundes dice en su Manual de Periodismo Interpretativo, que "interpretar es leer la realidad como si fuera un código, y encontrarle un sentido y comunicarlo", y agrega que "interpretar es construir sentido”.
Bien valdría, entonces, plantearnos las siguientes interrogantes:
Para responder bien valdría plantearnos algunos dilemas. Por ejemplo: para nosotros, habitantes del mundo occidental, tiene sentido que las mujeres del Medio Oriente oculten su rostro con un velo.
Para encontrarle sentido a ese aparente contrasentido, tendríamos que conocer la cultura del Medio Oriente, y de esta manera explicarnos lo sucedido.
El periodismo cumple la tarea de encontrar y plantear el sentido de los hechos, y de esta manera explicar los contrasentidos. El periodista interpretador, en consecuencia, es (debería ser) un productor de conocimiento, lo que lo eleva (elevaría) al nivel de un científico social, dice Faundes.
1. tr. Explicar o declarar el sentido de algo, y principalmente el de un texto.
2. tr. Traducir de una lengua a otra, sobre todo cuando se hace oralmente.
3. tr. Explicar acciones, dichos o sucesos que pueden ser entendidos de diferentes modos.
4. tr. Concebir, ordenar o expresar de un modo personal la realidad.
5. tr. Representar una obra teatral, cinematográfica, etc.
6. tr. Ejecutar una pieza musical mediante canto o instrumentos.
7. tr. Ejecutar un baile con propósito artístico y siguiendo pautas coreográficas.
Se ajustan al significado que se aplica en el periodismo las que indican que interpretar es explicar o declarar el sentido de algo, y concebir, ordenar o expresar de un modo personal la realidad.
El profesor chileno Juan Jorge Faundes dice en su Manual de Periodismo Interpretativo, que "interpretar es leer la realidad como si fuera un código, y encontrarle un sentido y comunicarlo", y agrega que "interpretar es construir sentido”.
Bien valdría, entonces, plantearnos las siguientes interrogantes:
¿Por qué hay que encontrar un sentido?
¿Por qué surge la necesidad de construirle un sentido a las cosas?
¿A qué se refiefe Faundes?
Para responder bien valdría plantearnos algunos dilemas. Por ejemplo: para nosotros, habitantes del mundo occidental, tiene sentido que las mujeres del Medio Oriente oculten su rostro con un velo.
Para encontrarle sentido a ese aparente contrasentido, tendríamos que conocer la cultura del Medio Oriente, y de esta manera explicarnos lo sucedido.
El periodismo cumple la tarea de encontrar y plantear el sentido de los hechos, y de esta manera explicar los contrasentidos. El periodista interpretador, en consecuencia, es (debería ser) un productor de conocimiento, lo que lo eleva (elevaría) al nivel de un científico social, dice Faundes.
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